domingo, 18 de noviembre de 2012



Lectura Crítica 
Una lectura crítica desarrolla nuestro razonamiento y nos adiestra para distinguir los hechos de las opiniones y los objetivos declarados de los reales. Si en un libro sobre la contaminación ambiental en Argentina, en el prólogo el autor declara que su objetivo es analizar las causas de la misma y en el índice no aparece ninguna referencia a los desechos industriales y las empresas, podemos suponer que hay otro objetivo no declarado. Del mismo modo, el objetivo declarado puede ser hacer accesibles al gran público nociones de filosofía, pero al leerlo descubrimos que, en realidad, el autor busca hacer alarde de sus conocimientos y erudición. La distinción entre hechos y opiniones resulta útil en todos los textos, especialmente en la Historia, la Política y el Periodismo.
Un hecho es una enunciación que puede verificarse. Si leemos “Los metales se dilatan con el calor” o “Juan de Garay fundó la ciudad de Buenos Aires”, podemos verificar la información (con experimentos científicos o documentos y material de archivo).

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