Estallido de la revolución
A
pesar de las promesas, días antes de las elecciones presidenciales de 1910,
Madero fue encarcelado y Díaz triunfó una vez más gracias al fraude
electoral.
Debido a las
presiones políticas, el dirigente de oposición fue liberado y, desde Texas, dio
a conocer el Plan de San Luís de Potosí, llamando al pueblo mexicano a
rebelarse violentamente contra la dictadura. Este
movimiento que inició la revolución fue apoyado desde sus comienzos por la
clase campesina (atraída por el artículo 3º del Plan) y logró que Díaz renunciara
y se realizaran nuevas elecciones, en las que triunfó Madero. Si
bien los maderistas habían planeado que las principales luchas se
desarrollarían en las ciudades, los levantamientos campesinos tomaron
paulatinamente mayor relevancia, y la revolución tomó una orientación diferente
a la planeada por los sectores más tradicionales del levantamiento. Los líderes
más sobresalientes de las luchas campesinas fueron Emiliano Zapata (del estado
de Morelos, en el Sur) y Francisco Villa (de Chihuahua, en el Norte). Pero
estos dos dirigentes tenían diferentes objetivos, aunque en ciertos momentos
lucharon juntos: Villa siempre estuvo dispuesto a negociar con los liberales,
mientras que Zapata mantuvo hasta el momento de su muerte el reclamo de la
restitución de la propiedad de la tierra a los campesinos. A
pesar de esto, sus movimientos tuvieron semejanzas, ya que fueron los más
populares y estuvieron integrados principalmente por personas del sector
medio-bajo de la sociedad (como obreros, artesanos, campesinos, pequeños
comerciantes, desempleados), aunque entre los zapatistas predominó el
campesinado. Además, tanto Zapata como Villa eran inexpertos en política y
fueron incapaces de consolidar la lucha armada, pero se constituyeron como
caudillos que despertaron el fanatismo de las masas. Si bien ambos líderes se
rodearon de algunos intelectuales, éstos no fueron decisivos sobre ellos. Empero
del triunfo de la Revolución y el derrocamiento de Díaz, los reclamos
campesinos, acerca de la sanción de una ley agraria que reformara el régimen de
propiedad, no fueron atendidos debidamente por Madero cuando éste accedió al
poder. Las evasivas sobre el tema, llevaron a que, tanto en el norte como en el
sur se reanudaran las guerrillas campesinas. En Chihuahua, el ex maderista Pascual Orozco se levantó en
armas. Por su parte, Zapata siguió liderando la revolución morelense y rompió
formalmente con Maderos al dar a conocer el Plan de Ayala, en el cuál se
declaró la guerra al gobierno y el apoyo a Orozco.
ENSAYO
Días antes de las elecciones Madero fue encarcelado y Díaz
triunfo gracias a un fraude pero por los demandas políticas fue liberado y
desde Texas organizo el plan de San Luis d potosí que llamaba al pueblo a
revelarse ante las dictaduras.
Este movimiento fue apoyado por los campesinos y orillo
a Díaz a renunciar al poder y en nuevas elecciones ganaría Madero.
El sector de los campesinos tomaba poco a poco mas relevancia,
dos dirigentes importantes fueron Zapata y Francisco Villa, ellos tenían objetivos
distintos aunque lucharon juntos Villa estuvo siempre dispuesto a negociar
mientras Zapata mantenía su idea sobre las tierras a los campesinos.
Estuvieron apoyados generalmente por el sector medio
bajo de la sociedad además de que eran los mas populares, pero estos eran
inexpertos en política por lo que su lucha nunca se consolido, aunque con
algunos intelectuales a su alrededor no fueron de mayor influencia.
Sin embargo ya con Madero en el poder los problemas en
la ley agraria no fueron resueltos como se esperaba, esto provoco que las guerrillas
continuaran.
Zapata se desunió de Madero y dio a conocer el plan de Ayala
al cual se unió el ex maderista Pascual Orosco.
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